Algo de historia

Primeros pasos

El Internado Nacional Barros Arana, INBA, nace como resultado de la política del Presidente José Manuel Balmaceda, en 1887, con la finalidad de impulsar la construcción de escuelas, liceos e internados públicos en todo el país. “Ilustrar al pueblo y enriquecerlo, después de haberle obsequiado sus libertades civiles y políticas, es la obra del momento y bien podría decir que es conformación anticipada y previsora del porvenir de la grandeza de Chile”, dijo Balmaceda.

Para el mandatario, el Internado es una necesidad social derivada de las costumbres chilenas y de la dispersión de las dos terceras partes de la población en los valles y colinas del territorio.


La muerte de Balmaceda no impidió que su sueño fuera realidad. Al comenzar la centuria pasada al arquitecto chileno-francés Víctor Henry Villenueve diseñó lo que sería el Internado Nacional (aunque hay que recalcar que el INBA no es una edificación única, sino más bien la unión armoniosa de varias edificaciones y de diferentes años, desde la zona más antigua que corresponde al 1881) en terrenos vecinos a la Quinta Normal de Agricultura, en cuatro manzanas de la calle Santo Domingo.

El Instituto Nacional tenía un internado cuya matrícula aumentaba cada año, lo que de motivó que se lo trasladara al local del futuro INBA y el 22 de enero de 1902, por Decreto Supremo Nº 90 y bajo la Presidencia de Germán Riesco, el Internado abandonó su calidad de sección del Instituto Nacional para iniciar su vida independiente.

Su primer rector fue el ingeniero agrónomo y profesor de castellano, Eduardo Lamas García, quien abrió el colegio el 20 de mayo de 1902 a los alumnos de provincias.

Cinco años más tarde, el 13 de noviembre de 1907, a la muerte del ilustre educador, historiador, diplomático y político Diego Barros Arana, el presidente de la república Pedro Montt ordenó que este colegio llevara el nombre de tan prestigioso educador.

El rector Lamas contrató a profesores suizos para proveer las asignaturas de matemáticas, física, química, ciencias naturales, gimnasia y francés, siendo muchas clases impartidas de dicho idioma. Hasta hoy una sección de patios interiores del Internado se denomina los suizos, en recuerdo de aquellos maestros.

Fraternidad, ecuanimidad y veracidad fueron principios que construyeron el código de ética de los alumnos. Allí estaban contenidos valores que serían muy preciados en las generaciones venideras cuando se fortaleció la idea de la familia Inbana: amistad y compañerismo para enfatizar una vocación de servicio a los semejantes; justicia, igualdad, disciplina, tolerancia y comprensión para atenuar las pasiones, vanidades y ambiciones humanas; y actitud recta y honesta para no lesionar la dignidad de las personas. Este fue el marco con que asumió la segunda Rectoría, en 1925, el abogado y profesor de castellano, Amador Alcayaga Alcayaga.

El INBA era entonces una ciudadela con cine, piscina temperada, modernos laboratorios, canchas deportivas, academias, librería, correo, talleres, sastrería, etc. y con un prestigio académico que comenzaba a ser reconocido en el exterior. Ex alumnos venidos desde países hermanos y de las antiguas provincias comenzaban a enviar a sus hijos a estudiar en las mismas aulas donde ellos se formaron. Hijos de inmigrantes alemanes, árabes, judíos, vascos, franceses e ingleses confiaron al Internado la formación de sus hijos.

En sus aulas se hablaban idiomas y dialectos distintos, en una diversidad cultural, religiosa, étnica y social. El colegio albergó entre las décadas de 1930 a 1960 unos mil internos anualmente. La excelencia de sus profesores, que compartían su tarea docente con clases en las universidades hizo posible que se gestara un micro clima intelectual sin precedentes.

Dieciocho Premios Nacionales entre alumnos, profesores e inspectores más una pléyade de hombres públicos entre artistas, científicos, políticos, diplomáticos, educadores, funcionarios internacionales, ratificaron el prestigio del INBA como centro formador integral de las nuevas generaciones.

El propio rector Alcayaga escribió el himno del Internado, verdadero devocionario de amor hacia el colegio donde se exaltan las virtudes morales de la juventud, se hace una apología al compañerismo y al amor a la patria. El profesor de música Pedro Núñez Navarrete se encargó de ponerle la música.

El tercer Rectorado correspondió al profesor de historia y geografía Orlando Cantuarias Valdivieso y el siguiente al profesor de ciencias naturales Eleodoro Cereceda. El primero introdujo la auto disciplina encargando a jóvenes del último curso de humanidades (enseñanza media) el cuidado de sus compañeros, manteniendo además el antiguo sistema de inspectores estudiantes de carreras universitarias, muchos de ellos ex alumnos de colegio con el apelativo de serruchos. El terremoto de 1985 dañó considerablemente la estructura de los pabellones más viejos del establecimiento y desde entonces el régimen internado fue cambiado por el medio pupilaje.

Centro de exterminio político

En los días posteriores al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el Internado Nacional Barros Arana fue ocupado por personal del Regimiento Nº 3 Yungay de San Felipe con el fin de ser utilizado como centro de detención. Se sabe que muchos presos políticos de la localidad (del Hospital San Juan de Dios, de la USACH ex- UTE, etc..) estuvieron detenidos en este colegio y subsecuentemente fueron ejecutados en el Puente Bulnes, en el Río Mapocho, o hechos desaparecer. Entre ellos estaban Juan Alsina, Manuel Briceño, Manuel Ibañez García, Sergio Cáceres Gatica, Raúl González Morán, Pablo Aranda Schmied y José Bagus Valenzuela entre otros.

Aún no se sabe con certeza cuantos presos políticos pasaron por allí, pues, todos fueron ejecutados y varios hechos desaparecer. 

Los difíciles noventa

En el año 1988, el D.F.L. 18175 modifica los límites comunales, dejando al INBA territorialmente dependiendo de la Ilustre Municipalidad de Quinta Normal. Dicho traspaso no se concreta, continuando el Internado bajo la administración de la Ilustre Municipalidad de Santiago. El 1 de enero de 1995, el Internado se ve enfrentado a la crisis más grande de su historia. Debe materializarse el traspaso a la municipalidad de Quinta Normal, la cual, por razones presupuestarias, se vería en la obligación de colocar en peligro la existencia misma del INBA.

Tras dura lucha, que incluye la primera toma de un establecimiento educacional del año 1995, se logra con posterioridad (8 de febrero de 1995) la promulgación de la ley nº 19.373, en donde definitivamente el INBA queda bajo dependencia territorial de la comuna de Santiago.

Otro hito histórico que vale destacar es el haber sido el único liceo de la comuna de Santiago, ganador del Proyecto Montegrande o Liceo de anticipación, que fue dado a conocer oficialmente por el Ministro de Educación, en conferencia de prensa a todo el país, el sábado 26 de julio de 1997. Ello se traducirá en transformar el Internado Nacional Barros Arana en un liceo de excelencia académica.

Un nuevo siglo, tomas y el centenario 

En el año 2002 el Internado Nacional Barros Arana cumplió 100 años de vida, esa fue una gran fiesta tanto de la comunidad inbano como también de la educación pública, en ese entonces se encontraba como rector Don Manuel Ochoa.

En el año 2006 se general la Revolución Pingüino, la cual el INBA no fue protagonista activo hasta la toma (segunda de su historia) del jueves 25 de mayo, pocos diás después de la semana del aniversario. En la toma se elaboro un petitorio tanto interno (exclusivo para el INBA) como uno externo (en conjunto con varios colegios), también cabe destacar que el sábado 3 de junio y ya con 12 días del establecimiento tomado por sus alumnos se realiza la Asamblea Coordinadora, la cual sería el inicio del fin de las movilizaciones durante el 2006. El martes 16 de junio ya habiendo ganado varios punto (pero no los puntos más importantes) el Centro de Alumnos, abre la puestas a los inbanos para volver entrar a clases, después de eso, el martes 12 de junio del 2007 se realizo otra toma del establecimiento (la tercera de la historia inbana), que tuvo una corta duración y culmino el jueves 14 del mismo mes con el desalojo por fuerza policiales, en la cual no hubieron detenidos.

Hoy en día bajo la gestión del Rector Don Juan Yáñez se han generado en el Internado Nacional Barros Arana grandes avances en materia de educativa e infraestructura, dejando al colegio dentro de los mejores liceos municipalizados del país (entre los mejores 15 según el ranking revista El Sábado) y además de la remodelación de la piscina (dañada después del terremoto de 1985 que la dejo inutilizable) y aula magna (cine) reacondicionada. Es también en este actual período, que el ala sur del segundo piso del hall (biblioteca y sala del recuerdo) es declarado Monumento Nacional y también se inicia el empastado de la cancha, pero aún falta, nosotros no negamos los importantes avances pero no ahí que ser conformista, y aún falta mucho más, como por ejemplo arreglar los dormitorios, ya que aunque son "nuevos" (de principio de los noventa) ya tienen problemas de infratuctura y hace más de 5 años no tenemos puntaje nacional en la P.S.U.  

 

 
Son exactamente las:
 
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Frente Amplio de Estudiantes Revolucionarios
 
Sitio web oficial del Frente Amplio de Estudiantes Revolucionarios, el Frente de los estudiantes del Internado Nacional Barros Arana.

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